El nivel del lago Titicaca descendió 53 centímetros entre el 1 de mayo y el 6 de octubre de este año, debido a la escasez de precipitaciones y al aumento de las temperaturas en el altiplano puneño. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) advirtió que esta tendencia continuará durante las próximas semanas y que el descenso podría alcanzar los 70 centímetros a finales de noviembre.
El director del Senamhi en Puno, Sixto Flores Sancho, explicó que la disminución del nivel del lago responde principalmente a la combinación de lluvias insuficientes y temperaturas superiores a lo habitual, condiciones que intensifican la evaporación y reducen la disponibilidad de agua.
Este escenario no solo afecta al ecosistema del Titicaca, sino que también genera preocupación entre las poblaciones que dependen de sus recursos para actividades productivas y de subsistencia, especialmente entre los productores agrícolas y pecuarios.
El Senamhi prevé que, entre enero y marzo de 2027, las lluvias en el altiplano puneño podrían ubicarse hasta un 40% por debajo de los promedios históricos. De confirmarse este pronóstico, aumentaría el riesgo de sequías y la presión sobre las actividades agrícolas y ganaderas, así como sobre los recursos hídricos. Además, las condiciones asociadas al fenómeno El Niño podrían prolongarse hasta marzo, lo que dificultaría la recuperación del nivel del lago.
Ante este panorama, la entidad convocó a autoridades, productores y ciudadanos a una reunión virtual para informar sobre las perspectivas climáticas de 2026-2027. La evolución del nivel del Titicaca será clave en los próximos meses, pues la persistencia del déficit de lluvias y de las altas temperaturas podría afectar sus ecosistemas y las actividades económicas que dependen de sus aguas.
Fuente: Revista Stakeholders
