La violencia contra la mujer continúa siendo una de las principales problemáticas sociales en Arequipa, donde entre 2019 y septiembre de 2025 las fiscalías especializadas en violencia familiar registraron 145 mil 261 denuncias por agresiones físicas, psicológicas, sexuales, económicas y casos de feminicidio, según cifras del Ministerio Público.
Solo en lo que va del 2025, se han reportado 15 mil 692 denuncias y cinco feminicidios, lo que evidencia que, pese a las acciones de prevención y sanción, los niveles de violencia se mantienen altos en la región. Las denuncias corresponden a hechos ocurridos principalmente en el entorno familiar y de pareja, afectando mayoritariamente a mujeres de distintas edades.
La fiscal María del Rosario Lozada Sotomayor informó que en los últimos años se ha registrado un incremento de denuncias por acoso sexual, lo que —según explicó— refleja una mayor disposición de las víctimas a denunciar conductas que antes eran toleradas o minimizadas. No obstante, advirtió que este avance en la denuncia no va acompañado de una respuesta eficaz del sistema de justicia.
Uno de los principales obstáculos señalados es la ausencia de un laboratorio de ADN en Arequipa, lo que obliga a enviar muestras a otras regiones y genera demoras en las investigaciones por violencia sexual y feminicidio. Esta limitación técnica impacta directamente en los tiempos de los procesos y en la obtención de sentencias.
De acuerdo con la data fiscal, entre 2022 y septiembre de 2025 se emitieron 7 mil 582 sentencias con penas efectivas, una cifra baja si se considera que anualmente se registran más de 20 mil denuncias por violencia contra la mujer en la región. Esta brecha entre denuncias y sanciones refleja las dificultades estructurales que enfrenta el sistema para garantizar justicia oportuna a las víctimas.
Por tanto, es necesario que las autoridades fortalezcan los servicios de investigación, atención y sanción; e implementen medidas que permitan reducir los índices de violencia y garantizar una respuesta integral frente a un problema que sigue cobrando víctimas en Arequipa.