Arequipa necesita atraer inversión privada, fortalecer sus instituciones y apostar por un desarrollo sostenible para superar la recesión económica y construir una región competitiva y equitativa. Así lo afirmó Nitza Huaco Mendoza, vicepresidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias del Perú (AMEP), al presentar una propuesta estratégica orientada a reactivar los principales motores productivos de la región.
La empresaria sostuvo que la reactivación económica debe basarse en una visión integral, que articule inversión, gobernanza eficiente, sostenibilidad ambiental y desarrollo humano. En ese sentido, remarcó la urgencia de destrabar proyectos emblemáticos como Tía María y Majes Siguas II, al considerarlos fundamentales para ampliar la frontera agrícola, generar empleo formal y dinamizar sectores como la agroindustria, minería, manufactura y turismo.
Huaco Mendoza señaló además que la modernización de la infraestructura regional es clave para reducir brechas sociales, proponiendo inversiones en energía —incluida la apuesta por el hidrógeno verde—, transporte, salud y educación. Indicó que Arequipa cuenta con una cartera de 13 proyectos estratégicos, valorizados en USD 14,257 millones, de los cuales USD 12,500 millones corresponden al desarrollo de energías limpias, lo que podría posicionar a la región como un polo energético sostenible en el sur del país.
En materia institucional, advirtió que el crecimiento económico no será posible sin medidas anticorrupción, modernización de la gestión pública y el uso de herramientas de gobierno electrónico, con el objetivo de recuperar la confianza ciudadana y mejorar la eficiencia del Estado.
La lideresa empresarial alertó también sobre la migración juvenil, señalando que más de 685 mil jóvenes dejaron el país el último año, principalmente por la falta de oportunidades. En ese contexto, insistió en que el desarrollo humano, con empleo digno, educación y salud de calidad, debe ser el eje central de cualquier política pública.
Finalmente, Huaco Mendoza sostuvo que Arequipa debe construir su futuro sobre tres pilares: aprovechar sus recursos y ubicación estratégica, fortalecer la cultura emprendedora del arequipeño y adaptarse a las megatendencias globales.