Pese al inicio oficial de la temporada de lluvias, una severa sequía continúa golpeando al territorio peruano. Hasta la segunda semana de octubre, regiones como Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Huancavelica, Cusco, Junín, Lima y Puno siguieron registrando jornadas consecutivas sin lluvias, informó el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi).
Este periodo lluvioso, programado entre septiembre y abril, no presenta el comportamiento esperado en diversas zonas. Los reportes indican que Cajamarca y La Libertad alcanzaron niveles «extremadamente secos». En la provincia de Jaén, por ejemplo, se documentaron hasta 28 días continuos sin caída de agua durante el mes pasado.
Esta prolongada anomalía climática nacional combina la escasez de agua, la baja humedad y las altas temperaturas diarias. Esta crítica situación afecta directamente las actividades agrícolas de las comunidades altoandinas, reduce severamente la disponibilidad hídrica y deja la vegetación expuesta al avance descontrolado del fuego en las zonas rurales.
Ante este escenario de alta vulnerabilidad, la institución emitió un aviso meteorológico advirtiendo sobre condiciones favorables para nuevos incendios forestales. La alerta abarca principalmente los territorios de Huancavelica, Ayacucho, Apurímac, Arequipa, Moquegua, Tacna y Puno, donde los vientos fuertes y la maleza reseca facilitan la rápida expansión de las llamas.
Las consecuencias directas de esta prolongada sequía ya resultan devastadoras. Durante el 2026, el Perú acumuló un total de 385 incendios forestales que provocaron seis muertes y destruyeron vastas áreas naturales. Solo entre el 11 y el 12 de octubre, las autoridades atendieron trece siniestros en siete regiones andinas.
El Senamhi prevé lluvias localizadas a partir del 19 de octubre. Mientras tanto, el Instituto Nacional de Defensa Civil exigió a la población rural evitar la quema de residuos agrícolas o encender fogatas cerca de pastizales secos para prevenir nuevas y fatales emergencias.
Fuente: Infobae
