La agricultora conservacionista peruana Rita Parcco, de la región Apurímac, fue reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) como una de las 100 Mujeres Heroínas en los Sistemas Agroalimentarios y el Desarrollo Rural. La distinción se entregó durante una ceremonia realizada en Roma, Italia, en reconocimiento a su labor en la conservación de cultivos nativos y la protección de la agrobiodiversidad andina.
Parcco desarrolla su trabajo en Paymakis, una zona de agrobiodiversidad reconocida por el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), entidad adscrita al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), que comprende más de 14.000 hectáreas. Allí combina conocimientos técnicos y saberes ancestrales para preservar variedades agrícolas y especies vegetales, pese a las condiciones climáticas adversas de las zonas altoandinas.
Entre los cultivos que conserva figuran más de 97 variedades de papa, 24 de maíz y 20 variedades de raíces y tubérculos andinos, además de más de 85 especies de plantas medicinales. Estas labores contribuyen a preservar los recursos genéticos y mantener la diversidad de cultivos que forman parte de la agricultura familiar.
Durante la ceremonia, Parcco expresó su alegría y orgullo por la distinción, que dedicó a sus hijos por el apoyo y la admiración que le brindan en su trabajo agrícola. El reconocimiento destaca el aporte de las mujeres rurales a la conservación de los conocimientos tradicionales y al desarrollo de sistemas agroalimentarios sostenibles.
El presidente ejecutivo del INIA, Christian Barrantes Bravo, destacó la importancia del reconocimiento y el papel de las mujeres en el desarrollo de una agricultura sostenible. “Nos sentimos muy orgullosos de contribuir con el reconocimiento de Rita Parcco. Esto demuestra que el INIA siempre busca el desarrollo de la agricultura familiar en el país”, señaló.
Tras esta distinción, el INIA reafirmó su compromiso de continuar brindando asistencia técnica y tecnologías a las familias agricultoras, cuyas actividades contribuyen a la seguridad alimentaria, la conservación de los recursos genéticos y la sostenibilidad de los medios de vida rurales.
Fuente: Midagri
