Al menos seis personas perdieron la vida y más de 3 mil resultaron damnificadas tras el devastador aluvión que arrasó este jueves con la comuna de Las Condes, en la zona este de Santiago de Chile. Ante la magnitud de la tragedia, el presidente José Antonio Kast decretó el estado de catástrofe en la jurisdicción para acelerar el despliegue de todos los recursos de emergencia.
El último balance del Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid) reveló que el violento descenso de agua y barro dejó 1.960 casas con daños menores, 55 con destrucción mayor y alrededor de 200 hectáreas completamente anegadas. El delegado presidencial, Germán Codina, precisó que los equipos en terreno continúan recabando información para confirmar si la cifra de víctimas mortales se mantiene o aumenta en las próximas horas.
La alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, advirtió sobre la gravedad de la situación en las zonas residenciales: «Sabemos que hay muchas viviendas inundadas. Estamos yendo a rescatar a las personas que se encuentran atrapadas».
Por su parte, el comandante del Cuerpo de Bomberos de Santiago, Giorgio Tromben, detalló que los equipos de emergencia han logrado extraer a ciudadanos atrapados al interior de sus vehículos, viviendas invadidas por el barro y recintos universitarios de difícil acceso que quedaron aislados por el caudal.
El fenómeno climático se originó, según explicó la meteoróloga local Allison Göhler, por una agresiva línea de tormentas que se desplazó de norte a sur sobre la Región Metropolitana, descargando precipitaciones muy intensas en un corto período.
Las autoridades explicaron que este inusual volumen de lluvia activó las quebradas precordilleranas. El desastre se agravó debido a la obstrucción de ductos urbanos y a la previa pérdida de la capa vegetal que sostenía el terreno, consumida por los incendios forestales del verano pasado.
Fuente: Agencia Andian / EFE
