El alza del ladrillo y el Fenómeno de El Niño amenazan al sector construcción 

El precio del ladrillo creció 23,4 %, mientras que las próximas lluvias alertan sobre paralizaciones de obras y mayores costos logísticos.

Revista Prende y Apaga
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Fotografía: GEC

El sector construcción enfrenta dos grandes amenazas para el cierre de año como el encarecimiento de materiales básicos y los inminentes estragos del Fenómeno de El Niño. Según la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), ambos factores ponen en riesgo el sólido crecimiento sectorial, que acumuló un avance del 10,6 % entre enero y agosto. 

El impacto inflacionario más evidente recae sobre los ladrillos. De acuerdo con los datos recopilados por Capeco, el precio de este material registró un fuerte incremento interanual del 23,4 % hasta el mes de agosto. Guido Valdivia, vicepresidente del gremio, explicó que este desmedido aumento ejerció gran presión financiera durante el primer trimestre. 

Esta alza contrasta con el comportamiento general de los materiales, que subieron 3,31 % frente a una inflación del 4,16 %. Según las cifras del gremio constructor, mientras el valor del acero desciende progresivamente, el precio de la loseta cayó 1,9 % y la mano de obra registró apenas un incremento del 1,4 %. 

A esta presión de costos se suma el riesgo del Fenómeno de El Niño. Valdivia advirtió que el evento climático podría destruir carreteras, afectando el transporte. Esto generaría problemas logísticos que elevarían los costos y trasladarían inevitablemente el incremento de precios hacia los productos finales y proyectos del sector construcción. 

El clima también obligaría a paralizar temporalmente obras ejecutadas en trincheras o al aire libre. Ante la intensidad prevista del fenómeno, el Banco Central de Reserva (BCR) redujo su estimación de crecimiento sectorial para 2026 de 10 % a 9,5 %, aunque elevó su previsión para 2027 hasta un 4,5 %. 

La preocupación gremial se basa en antecedentes estadísticos de caídas drásticas durante el primer trimestre en el 2023, con el YAku, donde la actividad de construcción cayó hasta en 11,5%. Además, Valdivia precisó que, si bien el Estado logró identificar 1700 puntos críticos de desborde a nivel nacional, hasta el momento menos de un tercio de estas zonas vulnerables han sido intervenidas con obras preventivas.

Frente a este complejo escenario logístico y climático, Capeco instó a priorizar la planificación gubernamental a largo plazo. Según Valdivia, el gran desafío será que el fuerte impulso actual del sector permita amortiguar el inminente impacto de las lluvias, evitando que los problemas logísticos encarezcan aún más las futuras edificaciones.

Fuente: El Comercio

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